martes 2 de septiembre de 2008

¿CÓMO MANEJAR A TU PERRO CUANDO LLEGA UN BEBE?


El nacimiento de un bebe es un acontecimiento que conmociona a toda la familia, incluyendo a las mascotas. Para las futuras interacciones lo mejor es ir preparando a tu perro de antemano y acostumbrarlo a los futuros hábitos que tendrá a partir de ahora.
Es ideal que el perro reciba adiestramiento profesional para que sepa el rango que ocupa y se acostumbre a las órdenes. De esta forma será más fácil asegurarse un buen comportamiento.. Además, si el animal presenta signos de agresividad es esencial consultar a un terapeuta especializado en comportamiento animal.

Lo primero

No hay que dejar a la mascota de lado, pero si uno dispondrá de menos tiempo hay que empezar a cambiar la relación antes del parto para que no asocie un trato distinto con la llegada del bebé. Si no se le permitirá entrar a la habitación del niño, es preferirle ordenárselo desde antes. También hay que considerar si sus horas de paseo o comida serán las mismas, para que no tenga demasiada ansiedad en ese momento.
Para que se acostumbre a la nueva presencia, es positivo que se haga escuchar al perro grabaciones de llantos de bebés. Así, si lo va escuchando de a poco y en distintos momentos, se habituará a esos sonidos y aprenderá a tomarlos como algo cotidiano.
Los objetos de niños tienen un olor suave y característico. De ese modo, es importante dejar que tu mascota los mire y olfatee, mientras se lo felicita si los trata con delicadeza. Ya cuando el bebé nazca es positivo que antes de llegar al hogar impregnemos una toalla con el olor del bebé y se la demos con el mismo fin.

El primer encuentro

Al momento de la presentación tu perro debe encontrarse tranquilo, es bueno que ya haya comido. Lo ideal es que aquella persona a la que más obedezca no sostenga al bebé, sino que se quede junto al animal. Hay que dejar que explore y olfatee al niño mientras se le frota el lomo incentivándolo a que se quite la intriga.
Si reacciona en forma sobreexcitada y realiza sollozos o gruñidos contra el bebé, hay que retarlos en forma verbal para que deponga la actitud. Y si no se detiene en forma inmediata es preferible llevarse al animal de ahí hasta que esté calmado y luego mostrarle al pequeño otra vez. Es bueno felicitarlo y premiarlo si se comporta en forma adecuada.

La convivencia

Para que tu mascota no se ponga celosa, no hay que dejarla de lado, ni invadir su espacio. En el caso de que tenga un mal comportamiento, no hay que gritarle ni maltratarlo sino mostrarse paciente e ir corrigiendo las conductas erróneas. Una cuestión importante es que no hay que mover demasiado al pequeño en el aire porque tu can puede creer que se trata de un incentivo para jugar y arremeterá contra él.
Es bueno que el perro asocie momentos positivos en su día con la presencia del bebé. Por ejemplo jugar con él o llevarlo a pasear en presencia del pequeño. Con paciencia y las precauciones adecuadas tu niño y tu mascota pueden compartir y formar una buena amistad.
Julieta Martin

1 comentarios:

Naturalmente dijo...

Hay mucho que se puede hacer para apoyar el bienestar emocional y humor feliz balanceado en nuestras mascotas. Una rutina sólida, una dieta sana y un hogar estable ayuda a asegurar que las mascotas se sientan cómodos y seguros. Cuando usted sabe que los cambios son inevitables, tome medidas para exponer su perro o gato a ellas lentamente y ser comprensivo de los efectos que esto pueda tener. Al igual que en las personas, hay remedios naturales para mascotas que podrian ayudar tambien.