lunes 29 de septiembre de 2008

Dermatosis ectoparasitarias del canino y felino. (Parte IV)

INFESTACION POR PULGAS
Las pulgas son parásitos externos, pequeños, sin alas, comprimidos lateralmente y succionadores. Las pulgas adultas son hematófagos que al alimentarse, provocan prurito intenso e irritación en el huésped hipersensible.
Varias especies de pulgas infestan al perro y al gato, siendo la más frecuente en ambas, la pulga del gato, Ctenocephalides felis y la del perro Ctenocephalides canis que es más escasa. La pulga humana Pulex irritans puede atacar al perro, gato y hombre.

El ciclo de vida de la pulga del perro es el siguiente: huevo, larva, pupa y adulto. El tiempo requerido para completar este ciclo varía de un mes a un año y medio. La pulga adulta vive de 6 meses a 1 año.
La duración del ciclo de vida completo, dependerá de la temperatura, humedad y disponibilidad de alimento.

Pulga adulta: La pulga adulta del perro, vive y se multiplica en este animal y la hembra pone 20 huevos a la vez, produciendo varios cientos de huevos durante su vida. Las pulgas adultas separadas de su huésped, sólo viven uno a dos meses.
La pulga adulta se alimenta de la sangre del perro, la cual succiona frecuentemente, y el producto final de esta actividad es la materia fecal en forma de pellets, los cuales pueden verse a simple vista como partículas negras, ligeramente más grande que los huevos de las pulgas.
Los pellets fecales están formados principalmente por sangre parcialmente digerida.

Huevos: Los huevos de las pulgas se ven como diminutas partículas blancas que han sido depositadas en la piel del perro y luego pueden caer o son depositados directamente por las hembras en terrenos húmedos con grietas al abandonar periódicamente al huésped.
La larva de pulga sale del huevo en una a dos semanas, alimentándose entonces de los pellets fecales o de cualquier resto orgánico o alimento disponible. Estas larvas pasan a través de otros dos estados larvarios en un período que va de una semana a siete meses.
La larva de pulga no vive en el perro, pero sí en terrenos húmedos frecuentados por el animal.

Pupa: El tercer estado larvario evoluciona hacia el "capullo", dentro del cual se produce la metamorfosis durante un tiempo que va de una semana a un año. Cuando la pupa adulta del perro emerge del capullo, busca a su huésped para alimentarse y reproducirse, completando así el ciclo de vida de la pulga.

DERMATITIS ALERGICA POR PULGAS EN EL PERRO
Esta dermatitis alérgica, es una enfermedad específica de la piel del perro, causada por una hipersensibilidad a la picadura de pulgas y caracterizada por prurito, lesiones producidas por el rasquido y dermatitis.
Es una de las enfermedades más comunes de la piel del perro, principalmente en aquellos lugares en que las pulgas son muy abundantes, y casi desconocida en áreas libres de pulgas como son las regiones de gran altitud.
La reacción de hipersensibilidad ocurre, cuando un perro sensibilizado por la saliva de la pulga (alergeno), toma nuevamente contacto con este parásito.
La sensibilización producida en la dermatitis alérgica por pulgas, depende de un hapteno (antígeno incompleto) proveniente de la saliva de la pulga que se combina con una sustancia de la piel (a partir del colágeno) para formar un antígeno completo.
En esta dermatitis alérgica ocurren tanto las reacciones inmediatas como las tardías.
Los perros afectados generalmente tienen sobre 6 meses de edad, no existiendo predilección por sexo ni raza.
El síntoma principal es el prurito y las lesiones se concentran en la región dorsolumbar.
Las lesiones primarias generalmente quedan enmascaradas por el pelaje y consisten en zonas de eritema en el lugar de picadura de la pulga.
La mayoría de las lesiones resultan del trauma que se infieren los perros al tratar de cazar las pulgas con el hocico y se ubican en la base de la cola, región dorsolumbar e inguinal, consistiendo en eritema, pápulas, pústulas y costras.
Cuando un perro ha sufrido esta dermatitis por varios años, la piel de la región aparece desprovista de pelos, engrosada y de un aspecto grisáceo, y el prurito no es tan intenso como en sus comienzos.
Para diagnosticar esta enfermedad se debe tener en cuenta, en primer lugar, la ubicación de las lesiones, su apariencia clínica y la anamnesis.
Al examen histopatológico, la dermatitis alérgica por pulgas tiene la apariencia de una dermatitis crónica.
La epidermis presenta acanthosis (hipertrofia difusa de la capa espinosa de la epidermis), paraqueratosis (una condición de cornificación anormal con excesiva descamación) e hiperqueratosis (engrosamiento o cornificación del estrato córneo de la epidermis). También se observa un infiltrado inflamatorio en la parte superior del dermis. En lesiones antiguas es posible encontrar plasma cell.
El tratamiento está orientado al control y erradicación de las pulgas.
Sintomáticamente, se puede controlar el prurito con glucocorticoides en dosis pequeñas y por un período corto, administrándolos en forma oral o parenteral.
El control de las pulgas se hace mediante pulguicidas comerciales que se expenden en forma de collares, polvos, etc.
Las aplicaciones tópicas en la piel son útiles en aquellos casos en que está lesionada, infectada o crónicamente engrosada. Generalmente, se usan productos en base a asociaciones de corticoides y antibióticos.
En casos crónicos, con exceso de descamación, es útil el uso de un shampoo antiseborreico (selenio) para ayudar a mantener limpia la piel.
DERMATITIS ALERGICA POR PULGAS EN EL GATO
La dermatitis alérgica por pulgas en el gato, llamada también eczema felino, es una enfermedad específica de la piel de los gatos, causada por la reacción de hipersensibilidad frente a la picadura de la pulga y caracterizada por prurito intenso y constante, eritema y formación de pequeñas costras como granos de arena.
Afecta sólo a los gatos que son picados por las pulgas y su aparición en determinadas épocas del año coincide con el aumento de estos ectoparásitos en el verano.
En climas calurosos, las casas permanecen infectadas con pulgas todo el año, pero los gatos susceptibles presentan una forma más moderada de la enfermedad en invierno.
Numerosas causas y denominaciones se han asociado con esta enfermedad (eczema felino, dermatitis miliar, eczema por consumo de pescado). No hay evidencias que justifiquen la creencia de que alergia a los alimentos o deficiencias en testosterona, biotina o grasas, sean factores etiológicos de la enfermedad.
La enfermedad afecta por igual a los animales enteros y castrados.
En la piel de gatos afectados por esta dermatitis, hay un aumento marcado por la histamina y mast cells.
Las lesiones costrosas se encuentran en la región dorso-lumbar. La lesión primaria es una pápula eritematosa cubierta por una pequeña costra de color café rojizo.
En la región de la espalda se ubican numerosas lesiones similares a granos de arena. En animales severámente afectados, todo el cuerpo puede quedar cubierto por estas lesiones, quedando libres de ella sólo la cabeza y extremidades.
El prurito que es intenso y constante induce al gato a morderse y rascarse, lesionándose en diferentes partes.
La palpación de estas pequeñas costras arenáceas, en una distribución tan típica y la presencia de pulgas, es suficiente para hacer el diagnóstico.
Al examen histopatológico, la epidermis presenta paraqueratosis y acanthosis, y está cubierta con un exudado fibrinoso que contiene eritrocitos y neutrófilos. En algunas áreas de la epidermis, se observa espongiosis (edema intercelular dentro de la epidermis, que toma una apariencia de esponja). En la parte superior del dermis hay una infiltración de neutrófilos, mast cell y macrófagos, encontrándose también vasodilatación.
El tratamiento se basa en la erradicación de las pulgas del gato mediante un pulguicida aplicado 2 veces por semana o un collar antipulgas específico para esta especie.
Los glucocorticoides administrados en forma sistemática ayudan a contro­lar el prurito y a mejorar las lesiones de la piel.

1 comentarios:

Naturalmente dijo...

El tratamiento del eczema felino depende de la causa subyacente y requiere investigacion. Mientras las investigaciones continuan, usted puede proporcionar comodidad a su gato usando cremas naturales y asegurándose de que él permanece en un ambiente fresco. Los problemas de piel de menor importancia como la caspa del gato y el acné felino se pueden manejar con la ayuda del cuidado apropiado de la preparación y remedios naturales para mascotas. El eczema felino, por otra parte, es uno de ésos problemas de su mascota que pueden llevar a más complicaciones si la causa no se identifica y no se atiende a tiempo.