martes, 23 de septiembre de 2008

Preparando a tu mascota para viajar a otro país


Existen varios tipos de expatriados en relación a los animales: los fanáticos, aquellos que no cambian de país si antes no están seguros de poder llevar con ellos a su canario, y los más relajados, aquellos que se llenan de animales en un determinado país sabiendo de entrada que no se los llevarán cuando termine el período. En ambos casos es aconsejable usar un poco el sentido común. Si no tienen la posibilidad de llevarse los animales, dediquen un buen tiempo antes de la partida para encontrarles un lugar adecuado donde vivir. Si en cambio son del tipo que no logra separarse ni un minuto del pececito rojo una vez que lo han hecho entrar a casa, sepan que ciertos animales no pueden entrar en determinados países. El discurso es simple para gatos y perros, que pueden viajar por todas partes y en modo relativamente simple, pero si sus "zoológicos personales" comprenden animalitos como hamsters, pajaritos, tortugas o peces, infórmense con tiempo. Los veterinarios locales deberían siempre saber cuáles son los documentos que deben acompañar al animal en su traslado, o al menos en el caso del gato y del perro. Si se trata de otro tipo de animales no lo sabrán necesariamente. Sin embargo no es difícil descubrir cual será el destino de los animalitos: infórmense en el ministerio de Agricultura o llamen a la aduana del país de destinación, aún cuando el camino parece tortuoso se logra siempre obtener la información necesaria.
Dado que no nos es posible transmitirles toda la información sobre el traslado de cada animal en cada caso particular , y ya que el gato viaja en cabina, y por lo tanto su traslado es relativamente fácil, en esta guía les hablaremos con profundidad de aquella que es la situación más clásica para los expatriados: viajar con un perro.El punto número uno, la regla de oro y fundamental , en este caso es moverse con mucho tiempo de anticipación ni bien se prevé el traslado del propio perro. Cada país tiene sus normas, cada línea aérea tiene sus disposiciones, y pueden además intervenir variables relacionadas al estado de salud del animal o a vuestra situación personal. Por lo tanto no retarden el momento para comenzar a juntar la información y organizar el viaje del perro.

En línea general, en cualquier parte que se encuentren, deberán contactar:
• el veterinario
• la institución competente que permitirá la partida del perro del país en el cual se encuentra
• la institución competente que dejará entrar el perro en el nuevo país.
• si es el caso , la embajada o el consulado de ambos países
• la línea aérea con la cual piensan viajar
Para comenzar, entonces, a organizar el viaje, les aconsejamos obtener primero las direcciones, los teléfonos y los nombres de las personas a contactar durante todas las instancias descritas. En general en los sitios Web de los gobiernos de cada país se encuentra el link del Ministerio de Agricultura o del de la Sanidad, instituciones que deberían indicarles el procedimiento y los trámites a realizar para entrar los animales al país.
Documentos necesarios
En todo el mundo el documento básico para trasladar a los perros es el certificado de vacunación debidamente actualizado y completo. Hay que controlar con tiempo con el veterinario si al perro le faltan algunas dosis de vacuna, o si se le debe hacer alguna vacunación en particular requerida por el país al cual se lo transfiere.
La vacunación antirrábica, aún cuando figura en el certificado general de vacunación, requiere una certificación en un documento aparte. Cuando vacunen a vuestro perro pidan siempre este documento.

Algunos países piden un certificado de buena salud emitido por un veterinario. Esta declaración en general tiene un mes de validez, a veces menos, y por lo tanto es aconsejable calcular oportunamente el tiempo para su emisión.
Algunos países requieren un certificado de exportación para dejar salir a vuestro perro, y un certificado de importación para dejarlo entrar. Muévanse a tiempo! En algunos países (por ejemplo en los de Europa) los animales viajan con su pasaporte. ¡Asegúrense de tenerlo!
Es también aconsejable hacer fotocopias de los documentos en los cuales el veterinario registró las varias fases de la vida del perro, las consultas efectuadas, las medicinas suministradas. Lleven estos documentos al nuevo país, serán útiles al nuevo veterinario.
Varios modos de hacer viajar al perro
De acuerdo a la destinación y al plan del viaje pueden elegir varios modos para trasladar vuestro perro. Lo mejor es siempre consultar la línea aérea: algunas líneas de hecho no permiten transportar animales en la cabina, o lo permiten solo en algunos trayectos y hacia determinados destinos.
Puede también ocurrir que algunas líneas aéreas interrumpan el servicio de transporte de animales durante los meses de verano, cuando el calor es excesivo y riesgoso para los animales. Los Estados Unidos en particular son muy cuidadosos en este aspecto. En todo caso si deben viajar a los Estados Unidos en verano con vuestro perro, infórmense bien sobre cuales líneas aéreas ofrecen este servicio. La mayoría lo suspende desde la mitad de mayo hasta fines de agosto y es aconsejable que consideren viajar con una línea aérea no estadounidense. Esta suspensión del servicio se aplica en muchos países con clima tropical, cálido y húmedo.
Debes saber que la aceptación de animales domésticos en los vuelos de Air Europa está sujeta a las siguientes condiciones:Deberán viajar en una jaula homologada para su transporte.
Los animales hasta 6 kilogramos de peso (incluido el peso de la jaula) podrán viajar en cabina. Los que superen ese peso (incluido el de la jaula) deberán viajar en bodega. Sólo se aceptarán en cabina animales de compañía tales como perros, gatos, pájaros, hamsters, y demás. Pero otros animales menos comunes que pudieran resultar molestos para el resto del pasaje deberán embarcarse siempre en bodega, aún cuando no sobrepasen los 6 kilogramos de peso, y dentro de los contenedores que la reglamentación de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) exige para su transporte. Los perros que vayan en bodega deben llevar bozal obligatoriamente.
Para viajar con animales doméstico en España y Estados Miembros de la Unión Europea es necesario el pasaporte con identificación y vacunación en regla. Las mascotas pueden ser aceptados como equipaje en bodega o en cabina de pasaje siendo, en todo caso, obligatorio tasar los mismos con la tarifa de exceso de equipaje. Para poder viajar en cabina, el peso máximo del animal es de 8 Kilogramos, incluyendo la jaula. El peso y talla del animal deberán permanecer dentro de los límites establecidos tanto a la ida como a la vuelta
Los perros Lazarillos son un capítulo aparte en materia de transporte de animales. Es que sólo se aceptarán en cabina cuando acompañen a pasajeros cuya orientación dependa de aquéllos. En caso de pasajeros sordos, éstos necesitarán un certificado médico confirmando este estado. Los perros lazarillo serán transportados en la cabina de conformidad con las normas de la compañía aérea y de importación nacionales. Cuando sean transportados, no se cobrará precio alguno.
Si los desplazamientos son a Suecia, además de lo anteriormente mencionado también deben realizar una valoración de anticuerpos neutralizantes con resultado satisfactorio (6 meses antes del desplazamiento, 120 días después de la vacunación). Los animales menores de tres meses, que aún no han sido vacunados por no tener la edad mínima, necesitarán la autorización del estado miembro de destino.
En los desplazamientos a Reino Unido e Irlanda puedes ingresar a casi todos los mamíferos, exceptuando los caballos y el ganado, pero tienen que pasar una cuarentena de seis meses en un lugar homologado para dicha acción. El coste de la cuarentena está entre unas £300 al mes para perros y £200 para gatos. La normativa es diferente para los distintos animales. Aunque el animal vaya a estar en cuarentena, el dueño tendrá que obtener una licencia para importar a su mascota
*En cabina o en la bodega como equipaje acompañado.
Generalmente las compañías aéreas transportan los animales en la bodega del avión y en este caso todo el personal que gestiona la partida y la llegada del avión está informado. Según sea el destino, algunas líneas aéreas permiten a gatos y perros de pequeña talla viajar en la cabina , siempre que el peso del animal, más el de la jaula que lo contiene, no sea superior al peso permitido en cabina. La jaula además debe poder colocarse a los pies de su dueño y por lo tanto debe ser realmente pequeña. Esto siempre que no quieran pagar un boleto aparte para poner al animal en su propio asiento al lado del de ustedes. Algunas líneas aéreas lo permiten y en ese caso les aplicarán la tarifa child (niño). Si su perro es particularmente inquieto tal vez permanecer encerrado en la jaula en un ambiente en el cual pasajeros y azafatas circulan constantemente podría inquietarlo más que el permanecer en la “tranquilidad” de la bodega. Nerviosos también se pondrán sus compañeros de viaje si el gato o perro maúlla o ladra por todo, o buena parte del viaje....
Generalmente las líneas aéreas limitan el número de los animales permitidos en cabina. Si quieren viajar al lado de vuestro animalito deben avisar a la línea aérea inmediatamente cuando reserven su vuelo.
Si envían al animal en la bodega del avión tengan en cuenta que será considerado como equipaje y que si su peso total (animal + jaula) sobrepasa los 20 o 30 kg. permitidos tendrán que pagar el exceso, que se calcula alrededor de 40 euros por kilo.
Desde el punto de vista del procedimiento para hacer entrar el animal al país, es mucho mejor hacerlo viajar en el mismo vuelo que ustedes: al llegar a la destinación lo recogerán cuando retiren el equipaje (si viaja en la bodega) y con la persona encargada del control de los animales harán el check-out como si controlasen una valija. Si tienen todos lo documentos en regla y las normas del país no prevén un período de cuarentena, el animal dejará el aeropuerto con ustedes y rápidamente, según el país.
*Equipaje en exceso o expedición como cargo en otro vuelo
De acuerdo a la destinación o a las líneas aéreas que decidan usar, pueden hacer viajar al animal con ustedes como equipaje en exceso, o sea pagarán los kilos que excedan los 20 o 30 kilos concedidos por la línea aérea, incluidos los de las valijas + el perro + la jaula. Este es en general el modo más conveniente de viajar con un animal, a menos que tengan un perro muy grande que requiera una jaula más pesada. Ej.: mi perro pesa 38 kilos y la jaula para transportarlo pesa 10 kilos, o sea 48 kilos en total. Suponiendo que yo logre despachar mis valijas repartiendo el peso entre mi marido y mis hijos, deberé siempre pagar 28 kilos de equipaje no acompañado (48 - 20 kilos concedidos “gratuitamente” por la línea aérea). A 40 euros el kilo (el precio puede variar, pero gira alrededor de esta cifra) significa que el envío de mi perro me costará 1.120 euros. El costo del kilo como cargo enviado a parte es de alrededor de 20 euros, lo cual equivale a un gasto de 960 euros. Muchos países sin embargo cobran un impuesto por los animales que entran como carga, el cálculo varía de país a país y se toman en consideración factores como el peso del animal, la raza, la edad y el costo del boleto aéreo con el cual viajó; en algunos países puede incluso llegar al 30 % del costo total del envío. Todos estos son factores a tener en cuenta, sobretodo si el perro es muy grande.
Si lo llevan en el mismo vuelo en el que ustedes viajan y tienen un recorrido con escalas intermedias, pregunten antes con exactitud si el animal será enviado hasta la destinación final o si son ustedes los responsables de retirarlo y reenviarlo entre un vuelo y otro.
Las desventajas de enviar al animal como cargo en un vuelo aparte son muchas: a parte del ansia de no tenerlo con ustedes y por lo tanto no poder así controlar el proceso de embarque, etc., está también el hecho que los procedimientos de expedición y de recepción son mucho más largos. Es necesario enviar con mucha anticipación un pedido por escrito a la línea aérea avisando la intención de enviar el perro. En el momento de la expedición es necesario estar en el aeropuerto varias horas antes de la partida del vuelo, obligando al animal a estar todavía mucho más tiempo dentro de la jaula, y el proceso de pasar por la aduana también puede ser más largo y a veces en algunos países más complicado. Sacar de la aduana a mi perro en Perú me llevó 7 horas, y sé de otros animales que corrieron la misma suerte. Además de las tasas de importación, de las cuales hablaba antes, hay también costos aeroportuarios que son en general de alrededor de 40 euros.
En algunos casos, sin embargo, no tendrán elección: en determinados países los perros solo pueden entrar como cargo aparte, o sea no los pueden hacer entrar con ustedes. Infórmense sobre los trayectos en los cuales se impone este procedimiento.
Dos buenas líneas aéreas para la expedición de perros como cargo son la British Airways y Lufthansa en Europa. En América Latina tuve una óptima experiencia con Copa y Taca.
Importante: cualquiera sea el modo elegido para hacer viajar al animal, el contacto con la línea aérea es fundamental y debe ser efectuado con tiempo. Esto es particularmente válido en el caso en el cual lo envíen como carga aparte: deben comunicar con tiempo a la línea aérea o a la agencia de viajes las medidas y el peso de la jaula tanto vacía como con el animal dentro, y su peso. Suministren a la línea aérea todos los detalles relacionados con el itinerario (sobre todo si está organizado en varias etapas y con diferentes líneas aéreas). Es impensable presentarse en el aeropuerto con el propio perro sin un previo aviso a la línea aérea. Esto es válido también para los trayectos continentales cortos y si el perro o gato viaja en la cabina con ustedes como equipaje de mano.
No se olviden tampoco de reconfirmar el viaje al menos 48 horas antes.
Preparar el perro para el viaje:
Antes que nada: ¡una cita con el veterinario! Después de un minucioso chequeo éste podrá suministrar todas las vacunas necesarias y aquellas eventualmente exigidas por el nuevo país. Este es un proceso que debe comenzarse con mucho tiempo de anticipación, al menos dos meses antes de la partida. Algunas vacunas impiden al perro viajar por varios días y otras deben ser dadas un mes antes de la llegada del perro al nuevo país. Según los casos también puede ser necesario presentar los resultados de un examen de sangre.
Atención: si el perro es un cachorro, tengan en cuenta que antes de viajar debe haber desarrollado suficientes anticuerpos en su sistema inmunitario, y este no es siempre el caso en los cachorros de pocos meses. Algunos países no dejan salir a los animales que no hayan llegado a los niveles requeridos, otros, a la entrada, los eliminan. El nivel de anticuerpos se establece con un examen de sangre: si su cachorro no tiene el nivel suficiente, deben rehacer el test tres meses después. Por este motivo en el caso de traslado de un cachorro deben consultar bien y con mucha anticipación al veterinario.
Si su perro viaja por primera vez es bueno que se familiarice con la jaula muchos días antes de la partida, de forma tal de reducir al mínimo el trauma de encontrarse encerrado. Compren la jaula con anticipación y déjenla abierta en alguna parte de la casa, o donde el perro pasa la mayor parte de su tiempo, tal vez poniéndole dentro un objeto, como una frazadita, una pelota u otro juguete del perro. Déjenlo que se acerque a la jaula con su ritmo, que la conozca y comience a considerarla como un objeto familiar. Lo ideal es llegar a encerrarlo en la jaula un poco más de tiempo cada día, mostrándole después que lo liberan: esto lo ayudará a afrontar el viaje con más tranquilidad porque habrá aprendido que antes o después sale de la jaula.
La jaula:
La compra de la jaula es algo que no se puede hacer al último momento: cuanto antes la compren, más oportunidades tendrán de que el perro se habitúe a su presencia y a su uso. La jaula que compren debe ser suficientemente sólida, perfectamente impermeable, con una puerta fuerte, un cerrojo seguro y ventilación suficiente. ¡No sean aproximativos con las medidas! Las normas IATA son férreas en este sentido: el perro debe poder pararse en la jaula, moverse en su interior y con la cabeza alta. Si compran una jaula muy pequeña la línea aérea puede rehusarse a transportar al animal.
La jaula debe tener como máximo 45 centímetros de largo, 35 centímetros de ancho y 25 centímetros de profundidad, resistente, cómoda, segura y que permita la ventilación. Debido a que el número de jaulas está limitado por el tipo de avión, el transporte de un animal deberá ser autorizado por la Oficina de Reservas
Se parte:
• Antes que nada muévanse con tiempo. Si el perro viaja con ustedes preséntense al menos 3 horas antes de la partida del vuelo. Si lo envían como carga, deben llegar todavía antes, el procedimiento es más complicado.
• Recuerden que no se puede exponer a los animales a temperaturas extremas. Algunas líneas aéreas no aceptan trasladarlos durante los meses más fríos o más calurosos, mientras otras aceptan la reserva, pero se reservan el derecho de no hacer viajar al animal en el caso en que las condiciones climáticas cambien considerablemente. Prepárense a esta eventualidad y tengan siempre listo un plan B.
• El animal no debe necesariamente ser sedado. Recuerden que los sedativos pueden tener efectos colaterales a gran altura (problemas respiratorios). Obviamente escuchen el consejo del veterinario, y en el caso en que él no se los proponga pídanle, si tienen intención de sedar al perro, hacer una prueba algún día antes del viaje.
• Preparen la jaula antes de hacer entrar al perro : pongan en el fondo un absorbente para incontinentes ( es perfecto para absorber eventuales líquidos) y un almohadón ( que es mejor que la frazada porque ésta se mueve y enrolla)
• Traten de encontrar un sistema para fijar un recipiente con agua en el interior de la puerta de la jaula. En este recipiente podrán poner hielo que se descongelará lentamente y le sacará la sed al perro en la primera parte del viaje. Una buena idea es unir al recipiente una botella que permanezca en el exterior de la jaula, de modo tal que el personal que se encarga del transporte de los animales pueda llenar el recipiente sin necesidad de abrir la puerta de la jaula.
• Peguen sobre la jaula, bien a la vista, una hoja (dentro de un protector de plástico) con vuestras coordenadas (nombre, dirección, teléfono, etc.), el nombre del veterinario, la raza del perro, eventualmente el tipo de comida que come y la frecuencia con la cual es alimentado. Si vuestro perro tiene problemas de salud recuérdense de señalarlo. Pueden también incluir una segunda hoja con claras indicaciones del tipo: “atención, no abrir la puerta de la jaula por ningún motivo” o cualquier otra cosa que les parezca oportuno señalar.
• Pregunten al veterinario cuándo es oportuno darle de comer por última vez, para disminuir de este modo los inconvenientes relacionados a la náusea por altura (menos comida en el estómago reduce el riesgo de náusea) sin hacerlo sufrir demasiada hambre en el caso que el viaje sea muy largo
• Si los perros que viajan al mismo tiempo son dos, pidan que sean ubicados uno frente a otro, el hecho de poder verse los calmará.
• ¡¡¡¡No pongan candados en la puerta de la jaula!!!!!! En caso de emergencia no podrían ser abiertos rápidamente. Usen en cambio la cinta adhesiva que se encuentra en el mostrador del check-in para sellar la entrada de la puerta de la jaula.
• Insistan para que les hagan ver al perro mientras lo cargan en la bodega. Si verdaderamente no es posible insistan para tener la confirmación que fue debidamente cargado y ubicado.
• Controlen que no haya féretros con cadáveres que viajen en el mismo avión. Está prohibido hacer viajar animales vivos con restos humanos, pero muchas líneas aéreas no respetan esta cláusula. Asegúrense porque la presencia de un cadáver podría realmente inquietar mucho al perro.
¡Bienvenido!
Si el país de llegada prevé un período de cuarentena, infórmense antes sobre el modo y el lugar donde se realiza.
Si no son ustedes los que lo reciben, asegúrense a tiempo que la persona que lo hace tenga todos los detalles del vuelo de llegada y los relacionados al perro.
Si viaja con ustedes el procedimiento para hacerlo pasar por la aduana será, en la mayoría de los casos, veloz.
Ahora que el perro llegó a la nueva destinación recuerden que él también necesita un período de adaptación: cambios climáticos, visuales, sonoros, etc. requieren tiempo también en el caso de los animales. No se apuren en quererlo integrar a una rutina de caminatas diarias, denle tiempo para entender que esa es su nueva casa.
Busquen enseguida un veterinario y háganle conocer al perro. Es importante establecer enseguida un contacto por si acaso hubiese que enfrentar alguna emergencia. Tengan siempre a mano el número de teléfono del nuevo veterinario.
Infórmense sobre el procedimiento para registrar al perro en la comuna de la ciudad donde viven

2 comentarios:

Naturalmente dijo...

Existen remedios naturales para mascotas que contienen una combinación de ingredientes herbarios y homeopáticos seleccionados especialmente para ayudar a promover la comodidad del sistema digestivo y nervioso durante el viaje de su mascota. Se pueden utilizar en viajes cortos de coche o viajes más largos por aire o tren.

lucio.arjona dijo...

¿Alguien conoce un veterinario en Buenos Aires que envíe la muestra de sangre a un laboratorio autorizado por la Union Europea?