sábado, 8 de noviembre de 2008

Un perrito para Jesus.

Yo quisiera que alguien le hubiera dado a Jesús un perro tan fiel y cariñoso como el mío,que hubiera dormido junto a Él en el pesebre,que lo hubiera mirado con amor,y lo hubiera adorado por ser Divino.
Al crecer Nuestro Señor, lo hubiera seguidoa través de los días y los años,mientras predicaba a las muchedumbres,resucitaba a los muertos,o se arrodillaba en el Huerto de los Olivos para rezar.Es muy triste saber que Jesús se enfrentó solo a la muertesin el amor de un perro que le acompañara para confortar su corazón.
Y cuando Jesús resucitó la mañana de Pascua¡que feliz habría sido al ver a su perro y como éste lamería Sus manos lleno de alegría por volver a verle!.
Pero, ahora Jesús, ya tiene un perro.Hace poco que le he enviado al mío mi viejo compañero, tan querido por mí.Día tras día, durante mucho tiempo a donde quiera que fui, cuatro patas decían:¡Espérame, que voy contigo...!Y era feliz, corriendo tras mis pasos. Ahora sonrío a través de mis lagrimas,en este primer día en que me falta su compañía sabiendo que acompaña a Jesús en la Eternidad.

Rudyard Kipling